Caminando por el Barri del Rabal, en Barcelona, me topé con este sillón dentro de un container. No estaba como ves en la foto, era un molde de fibra de vidrio, lleno de golpes, agujeros y un aspecto deplorable; probablemente parte del desecho de piezas que se hace en l’ Escola d’Art i Disseny Massana, ya que el contenedor estaba en la parte trasera de este edificio. Lo recogí , lo llevé a mi taller sin saber muy bien que haría con el…lo miraba, me gustaba su forma pero su aspecto…

Después de años dedicados a la restauración de muebles, sentí la necesidad de dar un cambio a mi espacio de trabajo y aprovechar para ordenar tantas cosas que se almacenan en años dedicados a este oficio. Entre cajas apareció una con trozos de piel que me habían regalado años atrás, la separé y la deje en un lugar visible.

A short time later, with my workspace renovated, I began to think about the idea of ​​giving a change to those furniture that I store and that despite being interesting in its shape, they have stopped being attractive in their appearance. Thus began the history of this armchair that I found in that container. Lined with scraps of the skin he had found in that box.